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martes, 29 de enero de 2013

Nuestra primera salida al cine en familia


En casa no somos de ver mucho la televisión, de hecho hay días que ni la encendemos, y cuando lo hacemos es para ver alguna serie (y no precisamente de las que transmiten actualmente). Por tanto no solemos ponerle habitualmente dibujos a la peque, es más bien algo esporádico, un ratito si los pide o si ese día nos da por ahí, ya que consideramos que hay otras muchas cosas más interesantes que hacer que estar sentado delante de la pantalla, además de que a esa edad hay muchas cosas que todavía no entienden (por eso, entre otras cosas, siempre que ve dibujos la acompañamos).

Pero cuando nos enteramos de la proyección en los Cines Verdi de películas para niños a partir de 2 años la verdad es que no nos lo pensamos mucho tras ver la programación.

Mis Primeros Verdi son películas y cortos de animación que se emiten en los Cines Verdi, en la zona de Bravo Murillo en Madrid, todos los domingos a las 11.30 de la mañana. Además, como las taquillas las abren a las 11, en esa media hora los niños pueden estar entretenidos con el grupo de animación Froggies. Eso sí, los que tengáis pensando ir, que sepáis que las películas que van a emitir a partir de ahora son a partir de 4 años. Podéis ver aquí la programación.

Nosotros vimos los “Cuentos de invierno”, a partir de dos años. Se tratababa de dos cortos de animación y otro un poquito más largo (unos cuaranta minutos en total), sin diálogos y en versión original: El topo y el árbol de Navidad, Caminando sobre el césped nevado y El muñeco de nieve. Además el precio me pareció una pasada, en el buen sentido, la peque no pagaba por ser menos de 3 años y la entrada de adulto sólo costaba 5€.

Minerva estaba entusiasmada con la idea de ir al cine, y eso que sólo sabía lo que le habíamos contado nosotros, ya que era su primera vez. Y bueno, yo la última vez que fui al cine fue en el embarazo así que me hacía doble ilusión, por ella, a ver qué cara ponía, sentada en la butaca mirando esa gran pantalla, rodeados de otras familias y con nuestro gran cucurucho de palomitas, pero también por mí, todo hay que decirlo. Nos gustó mucho la experiencia a los tres. Me pareció una elección muy acertada para niños de tan corta edad, sencillo, dulce y con una música preciosa. Me quedé maravillada con la calidad y los detalles de los dibujos, a pesar de que algunos eran de los años 70 y 80 (cuidado, que no quiero decir que no hubiese grandes profesionales en esa época y menos aún que no supiesen dibujar, no me refiero a eso).




La única pega que le encontramos, que no por ser la única le resté menos importancia, fue que el sonido estaba muy alto. Si, ya se, el sonido del cine es de un volumen alto para dar mayor efecto, pero se trataba de cine para niños pequeños. A mi hija los sonidos altos no le gustan, esta semana sin ir mas lejos decía que se asustaba cuando en el supermercado empezaron a hacer propaganda a todo gas por los altavoces. He de reconocer que hasta a mí me molesta, tanto en el super como en el cine, el volumen tan alto. Así que me pidió que la cogiese aupa porque se asustaba con ese sonido tal alto, de esa forma se relajó, aunque le costó un poco, y entonces si que disfrutó con la proyección. De vez en cuanto nos comentaba las imágenes o nos preguntaba, y a diferencia de las veces que hemos ido al teatro, no me pidió teta ni una sola vez, estaba segura junto a mamá y ensimismada con la gran pantalla.


¿Quién me iba a decir a mi que su primera vez en el cine iba a ser tan pronto? Pero es que con este tipo de proyecciones nos lo han puesto muy fácil.