lunes, 21 de abril de 2014

Colecho seguro

La palabra colecho se refiere al hecho de dormir con los hijos en la misma cama. Otras opciones pueden ser que el bebé duerma en una cuna tipo sidecar adosada a la cama o que el niño duerma en otra cama junto a la de los padres, lo que se llama cohabitación. Hasta el siglo pasado el colecho era la manera natural de dormir de toda la familia, dormían juntos en la misma cama o en la misma habitación, y todavía sigue siendo una práctica habitual en muchas culturas, como por ejemplo la japonesa, donde por cierto apenas existen la muerte súbita del lactante.

  
El colecho es una opción, no una obligación. Y digo esto porque cuando se habla de dormir con los hijos hay familias que parecen sentirse atacadas cuando se les habla de los beneficios de colechar con sus hijos. Cada familia, y no me canso de decirlo, encuentra la mejor forma de funcionar y organizarse. Así comienzo diciendo que igual que no considero que sea malo no colechar tampoco lo es dormir con los hijos. Como asesora de maternidad y crianza, entre otras cosas difundo los beneficios del porteo y ofrezco información a las familias sobre las necesidades de los pequeños y la forma correcta de portear, ya que además el porteo puede facilitar la vida de las familias en muchos sentidos. Con el colecho pasa lo mismo, por eso igualmente hablo de los beneficios y de cómo colechar de forma segura. Al fin y al cabo son formas de contacto con nuestros hijos, aquí podéis leer sobre la importancia del contacto: La mielinización y el desarrollo de los niños.

No es imprescindible colechar, como tampoco lo es portear, para una crianza respetuosa. Pero el colecho, como el porteo, puede facilitar mucho la crianza, ya que nos ofrecen maneras sencillas de atender las necesidades de nuestros hijos, al mismo tiempo que descasamos o podemos realizar otras actividades. Decidamos o no colechar, respetemos las decisiones de los demás.


Los motivos por los que una familia decide colechar son múltiples y variados. Por comentar algunos:

- Familias que quieren disfrutar de la compañía de sus hijos también por la noche, y poder despertarse a su lado.

- Los bebés y niños pequeños son dependientes de nosotros, y nos necesitan para sentirse seguros, y esto sucede tanto de día como de noche. Es normal que los bebés se despierten por la noche para asegurarse que sus cuidadores están cerca y que no corren ningún peligro. Por tanto el colecho es una manera de que los pequeños se sientan seguros y los adultos podamos descansar. Hasta los 5 ó 6 años los niños no tienen un patrón de sueño similar al de los adultos.

- Los bebés amamantados requieren tomas frecuentes también por la noche, aunque esto por supuesto dependerá de la demanda de cada bebé. Por tanto el hecho de tener a nuestro bebé cerca por la noche ayuda a mantener la lactancia materna e igualmente poder descansar mejor, ya que no tendremos que levantarnos ni desvelarnos.

Los padres norteamericanos creen que es moralmente "correcto" para los infantes dormir solos, aprendiendo así a ser independientes y autosuficientes. Que los padres duerman con sus hijos les parece extraño, psicológicamente patológico y hasta pecaminoso. Aquellas culturas en las que se duerme con el bebé piensan que la práctica occidental de acostarlo aparte es amoral y constituye una forma de descuido o irresponsabilidad de los padres. "En ambas culturas, los padres están persuadidos de que su estructura moral es la "correcta".



Beneficios del colecho:

Hay una sincronización del sueño madre-bebé. El sueño es un proceso evolutivo y por tanto las fases de sueño de los niños pequeños no son igual que las nuestras. Si quieres más información sobre este tema puedes leer “Dormir sin lágrimas” de Rosa Jové.

El colecho favorece las tomas nocturnas, lo que hace que la lactancia se mantenga durante más tiempo.

Disminuye el riesgo de muerte súbita del lactante (SMSL) e igualmente reduce el riesgo de apnea durante el sueño. Al dormir juntos, como he comentado antes, hay una sincronización del sueño. Aumentan las fases de sueño ligero (REM), de esa forma la madre está mas alerta a las necesidades de su bebé. Pero siempre hay que tener en cuenta unas recomendaciones de seguridad que comento más abajo. El antropólogo James McKenna llegó a la conclusión en sus estudios de que la incidencia de SMSL era mucho mayor en niños que no compartían cama con sus padres. Por otro lado está demostrado que la lactancia materna reduce la SMSL.

El bebé se siente más seguro, por tanto llora menos y vuelve a conciliar mejor el sueño, favoreciendo el vínculo entre bebé y sus cuidadores. Y por supuesto incide en su desarrollo neuronal y emocional, como comentaba al principio sobre la importancia del contacto en los primeros años de vida de los niños.

Hay un mayor descanso de toda la familia, por regla general, y digo esto porque hay adultos que temen hacer daño al bebé y eso hace que a pesar de querer tenerle cerca no pueden conciliar el sueño. Por eso es importante tener en cuenta unas recomendaciones de seguridad, además del hecho de que una madre en condiciones normales se sincroniza con el sueño de su bebé y por tanto le siente aún estando dormida.


Recomendaciones para un colecho seguro:

Puedes ver el folleto de la FSID y UNICEF, donde informan a las familias de las recomendaciones para un colecho seguro.

- El bebé no debe dormir en la cama de los padres si cualquier adulto que comparte la cama con el bebé:
Fuma (aunque sea fuera de la casa).
Ha consumido alcohol o drogas.
Ha tomado medicación que le haga tener un sueño más profundo que de costumbre.
La madre está más cansada de lo normal o enferma y considera que le costará despertarse en caso de necesidad.

Nunca hay que dormir con el bebé en el sofá o sillón ya que es muy peligroso.

- El colchón debe ser firme, nunca de agua, y las sábanas o mantas no serán de pelo o plumas.

No hay que sobreabrigar al bebé, deberá llevar la misma cantidad de ropa que los padres. La temperatura ambiente ideal para el bebé es entre 16 y 18 grados. Por supuesto no hay que cubrir la cabeza del bebé con nada.

- Se acostará al bebé boca arriba.

- La madre se acostará, de lado, hacia donde está su bebé.

Hay que asegurarse de que el bebé no quede atrapado en ningún hueco ni pueda caerse de la cama.

- Cualquier otro adulto que haya en la cama tiene que ser consciente de que el bebé está en la cama.

- Si la cama se comparte también con el hermano mayor, es mejor que un adulto duerma entre el y el bebé.

- No permitir, en el caso de que se tengan mascotas, que estas duerman en la cama.

- No se recomienda compartir cama con bebés nacidos prematuros o muy pequeños. Si queremos dormir con nuestro bebé nacido prematuro puede dormir en una cuna pegada a nuestra cama o hacer cuidados madre canguro, para que pueda beneficiarse de nuestro contacto, manteniendo al bebé en una postura correcta y segura.
  
- (Editado) El Comité de Lactancia Materna de la AEP y el Grupo de Trabajo de Muerte Súbita Infantil de la AEP han hecho una nueva una revisión sobre el este tema y han llegado a la conclusión de que no recomiendan, por riesgo de muerte súbita, colechar con bebés lactantes menores de tres meses (podrían dormir en una cuna adosada a la cama de los padres). Podéis ampliar aquí la información.



¿Hasta cuando colechar? ¿Quién pone el límite? Eso es algo que padres e hijos como familia decidirán. Lo que si quiero matizar es que los niños no sufrirán ningún tipo de trauma por dormir con los padres en la misma cama, al contrario, compartirán otros momentos juntos, en una etapa de su vida en la que nos necesitan para su desarrollo. Despojémonos de prejuicios y disfrutemos de estas etapas de nuestros hijos, porque jamás volverán a tener esas edades.


Otros enlaces: 
- El Ministerio de Sanidad recomienda el colecho desde el principio, en el hospital, aquí.
- Te invito a leer La historia de nuestro colecho, que escribí ya hace más de dos años y medio.


Si tienes alguna duda puedes escribirme a info@soniandoduendes.com. Si lo que necesitas es una asesoría, ya sea online o a domicilio puedes ponerte en contacto conmigo en el ese mismo mail.

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10 comentarios:

  1. Muy bueno el post... y sobre todo actualizado...!

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    1. Gracias. Lo de actualizado te lo debo a tí :)

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  2. Mi bebé tiene menos de tres meses pero no quiere la cuna sidecar, solo quiere estar pegado a mí, así que... vaya

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    1. Lo que recomienda ahora el comité de lactancia materna de la AEP no coincide con otras recomendaciones de otros organismos, de hecho ellos mismos dicen que no hay del todo consenso. Sabiendo todo esto las familias, desde el sentido común, las familias somos las que decidimos según nuestras circunstancias.

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  3. Nosotros seguimos colechando con niños de 2 y 6 años y estoy encantada de que mis hijos duerman a mi lado, de hecho, si no es por esto, las tomas nocturnas durante tres años y medio de mi hijo mayor y ahora los mas de dos de mis pequeña, hubieran acabado conmigo, sin duda yo lo hice al principio por supervivencia ....y de momento seguimos, aunque Carlos Gonzalez siempre dice que algún día salen de la cama de los padres, jajjaja....

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    1. A mi me pasó igual, de hecho yo no quería colechar al principio y mira, ahora disfrutamos de ello y no sabemos cuando terminará, tampoco tenemos prisa. Jajaja, le doy la razón a Carlos González.

      Un abrazo Gemma

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  4. ¡Muy completo Carol!
    Espero que quien lo lea se pase al "lado oscuro" y coleche :)

    Me gusta mucho el enfoque de que en cada familia se adapta como mejor le venga (que cada uno haga lo que quiera, vaya). Esa máxima nos la deberíamos grabar a fuego porque creo que es uno de los pilares del respeto.

    Un beso

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    1. Gracias!

      Es que es así, o al menos yo lo veo así, respetar las decisiones que cada familia tome. Para ello, y para poder respetar también las necesidades de los bebés, es imprescindible estar informado para poder decidir siempre con la información en la mano.

      Un abrazo

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  5. Me ha encantado esta entrada porque casualmente yo he escrito una hablando sobre el colecho y los bandos maternales. Yo no colecho con mi bebe de 5 meses. Un beso

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    1. Gracias Desire,

      Sinceramente esto de los bandos me aburre, porque todos queremos lo mejor para nuestros hijos, y si queremos educarlos en el respeto tenemos que darle ejemplo.

      Como digo en el post, el colecho es una opción, no una obligación. Se trata de conocer qué es el colecho y saber colechar de forma segura para quien decida hacerlo así.

      Un beso

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